¿Por qué debe tener otra conversación con sus hijos?

Aunque la mayoría de los padres encuestados por Comcast creen que es importante tener “la conversación sobre Internet” con sus hijos, no todos conversan activamente con sus hijos sobre los riesgos para su seguridad en Internet o las conductas apropiadas en línea. Necesitan orientación sobre cómo enfocar estos temas. Por eso Comcast ofrece acceso a los recursos diseñados por el especialista en interacciones de los niños con los medios de comunicación, Dr. Michael Rich,

del Centro de Salud Infantil y Medios de Comunicación (Center on Media and Child Health) del Hospital Infantil de Boston (Children's Hospital Boston). El Dr. Rich ha redactado guías de orientación para ayudar a los padres a iniciar conversaciones con sus hijos y a enfocar estos temas tan importantes de una manera correcta para la edad de sus hijos. Estas guías son fáciles de usar, están basadas en investigaciones y pueden ayudar a los padres a iniciar y mantener con sus hijos otra conversación sobre Internet.

Edad preescolar

¿Por qué debe hablar sobre el uso de Internet con su hijo en edad preescolar?

Los preescolares se aventuran a salir de la seguridad del hogar y a explorar el "gran mundo". En la actualidad, ese mundo es tanto físico como virtual, ya sea una calle urbana ficticia que ven por televisión o un club para niños en línea. Los preescolares usarán todos los trucos imaginables para experimentar esos mundos, incluyendo agarrar todo lo que consigan a su alcance y llevárselo a la boca. Esta forma de explorar es parte de su aprendizaje, pero son demasiado pequeños para saber qué es seguro para ellos y qué no lo es.

¿Cuál es su función?

La función de los padres es animar y apoyar las exploraciones de su hijo en edad preescolar, manteniéndolo sano y seguro. Esto incluye desde enseñarles a no meterse en la boca objetos peligrosos hasta orientarlos para que tengan experiencias de aprendizaje coherentes para su desarrollo. Para ello, debe ver ambos mundos, el físico y el virtual, desde el punto de vista del niño y aplicar a cada situación los conocimientos que tiene sobre las capacidades y necesidades de desarrollo de su hijo.

  • Los preescolares no necesitan conectarse a Internet. Muchos padres consideran que su hijo debe explorar los medios digitales para estar preparado para la competencia. Sin embargo, la ciencia del desarrollo ha demostrado que las habilidades digitales son innatas en los niños y que éstos son capaces de aprender todo lo que necesitan sobre este entorno en cuestión de minutos, en lugar de años. Por lo tanto, a estas edades, los niños sólo deben conectarse a Internet en caso de que los contenidos y las actividades allí disponibles sean extraordinariamente óptimos para su aprendizaje y desarrollo en la etapa en la que se encuentran. Y recuerde que a estas edades los niños mantienen la concentración durante un tiempo limitado.
  • Haga que Internet sea seguro para su hijo. Usted hace que su hogar sea un lugar seguro para su hijo, y con este fin se pone de rodillas y gatea para observar el mundo físico desde el punto de vista de un niño. Haga lo mismo con el mundo virtual de Internet. El equivalente en línea de un tomacorriente descubierto podrían ser las imágenes que les asustan o los confunden, así que piense en cómo “cubrir” los peligros a los que están expuestos, haciéndolos inaccesibles para ellos. Lo más importante es facilitarles el acceso a sitios web que estén diseñados para optimizar sus experiencias y su aprendizaje en el nivel de la etapa de desarrollo en la que se encuentran, exactamente de la misma manera en que coloca ladrillos frente a las estanterías más bajas para que su hijo pequeño no tenga que subirse a una silla para llegar a ellas.
  • Visite con su hijo sitios web que sean interesantes para él. Busque cosas que gusten a los niños en edad preescolar, como imágenes de animales y grabaciones de los sonidos que hacen. El tiempo que pase en Internet con su hijo pequeño debe adaptarse a él, y no a sus hermanos de mayor edad o al adulto que quiere entretenerse mientras mira algo junto con el pequeño.
  • Use Internet para estimular la imaginación de su hijo. Cuando el contenido está diseñado para funcionar de la manera en que aprenden los preescolares, los medios electrónicos pueden ayudar al desarrollo del lenguaje y a cumplir otras tareas de desarrollo.

¿Qué puede decirle?

  • “Igual que vamos al parque juntos, también nos conectamos a Internet juntos”. Asegúrese de que su hijo en edad preescolar se conecte a Internet únicamente cuando esté con usted y que le permita decidir a qué se expone el niño y, lo que es más importante, que usted le sirva de ejemplo para que aprenda a usar los medios electrónicos de forma controlada y consciente.
  • “Juguemos juntos con este juego. Después, vamos a preparar una merienda”. Muestre a su hijo que usted usa Internet para un fin específico y que, cuando ha terminado esa actividad, es hora de hacer otra cosa.
  • “¿Qué ves?” Cuando use los medios electrónicos con su hijo pequeño, observe qué le llama la atención. Pregúntele qué ve y qué piensa; esto le ayudará a practicar el pensamiento crítico acerca de lo que ve.

Edad escolar

¿Por qué debe hablar sobre el uso de Internet con su hijo en edad escolar?

Los niños en edad escolar establecen sus propias identidades como individuos y socializan con sus compañeros. Se aventuran a salir al mundo sin tener a uno de sus padres a su lado; necesitan explorar sus roles personales y establecer relaciones. Muchos niños en edad escolar usan Internet por primera vez y necesitan la misma orientación para crecer en línea como fuera de ella. Aunque en las escuelas les enseñan cómo utilizar esta poderosa herramienta de información para comunicarse con sus maestros, investigar temas de interés o visitar sitios web específicos como parte de sus tareas, con frecuencia los padres son quienes deben ayudar a los escolares a convertirse en ciudadanos responsables con respecto al uso de Internet.

¿Cuál es su función?

Usted puede apoyar y animar a su hijo en edad escolar en su aprendizaje independiente, en parte ayudándole a navegar en situaciones y entornos nuevos, y en parte siendo para él un refugio al que puede acudir. A medida que empieza a usar Internet por su cuenta, usted puede demostrarle con su ejemplo cómo usar Internet con sentido y de forma, proporcionarle pautas y definir expectativas en relación con el uso seguro y eficaz de Internet, y ofrecerle una vía de apoyo y comunicación abierta en caso de que se aventure a ver contenidos para los cuales no está preparado.

  • Tenga una computadora familiar ubicada en un área común. De esta manera podrá supervisar el tiempo que su hijo pasa conectado a Internet, sin estar todo el tiempo encima de él. Puede ayudarle a cumplir los límites de tiempo previamente acordados, ayudarle a navegar en Internet y darle la oportunidad de que le enseñe lo que han aprendido. Esto también significa que usted debe estar siempre presente cuando su hijo esté conectado a Internet para ayudarle en caso de que descubra algo inquietante o problemático.
  • La duración de las sesiones en línea deben corresponder a los períodos de concentración naturales para el niño. Los niños en edad escolar pueden mantener la concentración aproximadamente 30 minutos cada vez y, por lo tanto, en realidad no obtienen mayores beneficios de las sesiones que duran más de media hora. Lo deseable es que su hijo tenga muchos tipos de experiencias, así que hágalo cambiar de actividad con frecuencia, combinando las actividades físicas exigentes con la lectura y el juego libre.
  • Utilice los controles tecnológicos con conciencia para ayudar a evitar que su hijo se exponga accidentalmente a contenidos para los que no está preparado. Estas herramientas son capaces de buscar y filtrar determinados tipos de información. Sin embargo, ninguna herramienta es perfecta y no existe ningún control que ciertos niños no sean capaces de esquivar. La mejor manera de prevenir la exposición de su hijo en edad escolar a contenidos para los que no está preparado es estar con él cuando use Internet.
  • Cuando su hijo vea algo que usted hubiera preferido que no viera, ayúdelo a procesarlo. Pregúntele cómo se siente ("¿Cómo te sentiste por lo que viste?”), acepte lo que le dice (“Sí, realmente es confuso”) y hágale saber que está seguro (“Entiendo que te asustaras, pero me alegra que me lo hayas contado. Voy a explicarte cómo podemos mantenernos alejados de cosas como esas”). Al enfocarlo de esta manera, enseñará a su hijo a cuidarse cuando está en línea y lo animará a acudir a usted cuando vea algo que lo asuste o lo haga sentirse confundido.

¿Qué debería decirle?

  • “¿Para qué es bueno Internet?" Igual que un martillo es una herramienta buena para clavar clavos y no debe usarse para golpear a otras personas, Internet es una herramienta excelente para buscar información y estar en contacto con otras personas, pero no debe usarse para hacer daño. Debata con su hijo sobre la manera de usar Internet, converse con él sobre las ideas que él tenga acerca de qué puede ser bueno para él y para los demás y diseñen juntos estrategias para usar Internet eficazmente.
  • “¿Cómo vas a usar hoy el tiempo que vas a usar los medios electrónicos?” Una manera de fijar los límites de tiempo es presupuestar una cierta cantidad de tiempo para los medios electrónicos que tienen pantalla, incluyendo el televisor y los videojuegos, además de Internet. Su hijo puede elegir entre las opciones óptimas para su edad, una vez que haya dedicado tiempo a hacer sus tareas, practicar una actividad física, compartir una comida en familia y dormir lo suficiente. Una vez que se agote el tiempo asignado a una actividad, anímelo a cambiar a otra.
  • “¿Qué piensas de esto? ¿Cómo te sientes al respecto?” Desglose la experiencia con su hijo. Si en un sitio web se promociona un videojuego violento, ¿qué significa esto? ¿Qué crees que sucederá si te alcanza una bala? Conecte con la realidad las experiencias virtuales. Escuche lo que su hijo le dice sobre cómo se siente y luego ofrézcale su punto de vista, sin dictarle una charla. Busque recursos que le indiquen cómo hacer esto.
  • “¿Quién hizo esto? ¿Por qué crees que lo hizo?” Ayude a su hijo a entender que los contenidos fueron creados por alguien por una razón. Su hijo debe comprender que pertenecen a quien los haya creado, y que ese alguien podría o no ser digno de confianza. Por lo tanto, si decide compartirlo con otras personas, es importante que les diga quién es el autor. Incluso en el caso de que no esté claro quién los creó, copiar un trabajo en lugar de crearlo no sólo es deshonesto, sino que le niega la oportunidad de aprender.
  • Respétate y respeta a los demás. Internet es parte del mundo en el que los niños en edad escolar están aprendiendo a manejarse y a cuidarse a sí mismos y a los demás. Enseñe a su hijo que no deben revelar a nadie por Internet ninguna información personal de ningún tipo, que no puede estar realmente seguro de con quién se está comunicando y que nunca debe publicar textos ni imágenes sin que usted lo sepa. Explíquele con claridad que su privilegio de usar Internet depende de que nunca amenace a nadie ni diga nada que pueda hacer daño a otra persona o sobre otra persona, y que si lo hace, los resultados pueden ser sumamente graves, desde sufrir daños personales hasta consecuencias legales.

Preadolescentes

¿Por qué debe hablar sobre el uso de Internet con su hijo en edad escolar?

A diferencia de los niños en edad preescolar y escolar, que ven a sus padres como su principal influencia, los preadolescentes están en proceso de cambiar el foco de su atención de sus padres a sus compañeros. Quieren crecer rápido para convertirse en adolescentes y con frecuencia comienzan a forzar los límites. Necesitan ayuda para entender qué comportamientos son aceptables y qué comportamientos no lo son, tanto en línea como fuera de línea. Necesitan tener límites definidos y que se explique con claridad que se espera de ellos que asuman una mayor responsabilidad personal, ya que ahora quieren pasar mucho tiempo en línea y quieren hacerlo solos.

¿Cuál es su función?

En primer lugar, continúe siendo un padre activo en relación con los medios, ya que estos son tan sólo una parte del mundo en el que usted está criando a sus hijos. Y aún cuando su hijo preadolescente probablemente sepa más que usted acerca de las tecnologías de navegación, aún no se ha desarrollado la parte de su cerebro que controla sus impulsos y que entiende las futuras consecuencias de sus actos. Eso significa que una gran parte de su tarea es proporcionarle esa estructura y darle orientación.

Para ello, tiene usted que evaluar para qué tipos de libertades está preparado su hijo preadolescente. En ocasiones, los preadolescentes necesitan tener la oportunidad de asumir riesgos y equivocarse. En otros casos, no están lo suficientemente desarrollados como para tomar decisiones responsables, o es muy probable que la lección que puede aprender no valga la pena el riesgo que va a correr. Lo difícil es saber cuándo darle libertad y cuándo no.

  • Cuando su hijo vea algo que usted hubiera preferido que no viera, ayúdelo a procesarlo. Déjele claro que usted es un recurso seguro al que puede acudir si tiene algún problema en línea. Si tiene un tropiezo, concéntrese en ayudarle a superarlo en lugar de castigarlo, y ayúdele a encontrar la manera de evitar que vuelva a sucederle algo similar.
  • Mantenga las computadoras en un área común. Aun cuando su hijo preadolescente probablemente tratará de presionarle para que le permita pasar tiempo conectado a Internet solo, puede que esté preparado para asumir esa responsabilidad, o puede que aún no lo esté. Hasta que esté preparado, mantenga la computadora en un área común. Cuando llegue el momento en que usted considera que puede permitir a su hijo que vaya a una fiesta que se celebra en la casa de alguien a quien usted no conoce, y usted confía en que tendrá un comportamiento que lo mantendrá sano y salvo sin su supervisión directa, será hora de integrar a su vida tiempo de navegación en Internet en privado.

¿Qué debería decirle?

  • “¿Cuál es tu juego favorito? ¿Me enseñarías a jugarlo?” Los preadolescentes saben más de Internet que usted. Acepte este cambio y aprovéchelo para establecer una relación con su hijo. Haga que le enseñe los sitios web de sus redes sociales favoritos, los juegos a los que juega, los sitios web que le gustan, etc. Esto permitirá a su hijo demostrarle su maestría, que es algo que a los preadolescentes les encanta hacer, y le ayudará a usted a demostrarle que respeta lo que es importante para ellos en un mundo del que usted sabe menos que ellos. Esta confianza le ayudará a usted a entrar con ventaja en la etapa de la adolescencia de su hijo.
  • “¿Qué hacen los niños cuando se conectan a Internet en la escuela? ¿Puedes contármelo?” Si siente que su hijo tiene dificultades para responder a las preguntas directas que le hace sobre él, comience a una distancia segura preguntándole por lo que hacen sus amigos o compañeros de clase.
  • “¿Has visto a otros niños decirse por Internet cosas desagradables? ¿Conoces a alguien que le haya pasado algo así? ¿Por qué crees que los niños hacen eso? ¿Qué crees que harías tú si te pasara a ti?” Hacer estas preguntas puede ayudar a iniciar una conversación sobre temas difíciles. Asegúrese de escuchar las respuestas que su hijo le da. Esto le ayudará a establecer con él una relación en la que su hijo pueda contarle sus temores, las cosas que no sabe cómo manejar o las situaciones en las que necesita que intervenga un adulto.

Adolescentes

¿Por qué debe hablar sobre el uso de Internet con su hijo adolescente?

Los adolescentes se alejan de sus padres, están en el proceso de descubrir quiénes son y de reafirmar su individualidad. En el ámbito de los medios digitales, al igual que en los demás ámbitos, en esta etapa dejan de identificarse como miembros de un grupo (“Todos vemos Los Simpson”) y comienzan a hacer cosas por su cuenta (“Creé mi propio blog sobre béisbol”). La mayor libertad y privacidad de la que gozan es emocionante y abre ante ellos nuevas posibilidades para el aprendizaje, pero también para hacerse daño.

¿Cuál es su función?

Aun cuando parecen adultos y exigen ser tratados como tales, los adolescentes todavía no son adultos. Sus cerebros aún están desarrollando la habilidad para entender las consecuencias de sus acciones y relacionar el presente con el futuro. Por eso siguen necesitando que un adulto que se preocupe por ellos los ayude a tomar decisiones y controlar su comportamiento. Su función es apoyar la creciente independencia de su hijo adolescente y hacerlo de forma positiva y protectora.

  • Con el fin de apoyar su participación en otras actividades, ayude a su hijo a equilibrar todas las cosas que son importantes para él. Ayúdele a asignar las prioridades y administrar su tiempo, asegurándose de que entienda que en primer lugar están las obligaciones académicas y familiares, y dedicar una cantidad saludable de tiempo a dormir y a comer con la familia.
  • Aumente progresivamente la libertad que concede a su hijo adolescente para decidir cómo usa Internet. Su hijo tratará de forzarlo a darle más libertad. Sin embargo, recuerde que debe ir ampliando su libertad lentamente, ya que su hijo necesita practicar el uso de Internet de manera sana y segura antes de que haberse demostrado a sí mismo que se encuentra preparado para manejarse solo en ese ámbito, exactamente igual que cuando está aprendiendo a conducir un auto.
  • Mantenga abiertos los canales de comunicación. Hágale preguntas que su hijo adolescente pueda contestar. En ocasiones, esto implica hacerle preguntas sobre otros adolescentes o sobre cosas que ambos hayan visto en los medios (“No dejo de oír hablar de 'sexting’… ¿Qué sabes de eso? ¿Puedes explicarme qué es?”). Apele a los conocimientos y la experiencia de su hijo.
  • Haga hincapié en que Internet no es privado manteniendo las computadoras en áreas comunes. Su hijo adolescente querrá navegar en Internet en privado. Deje que su hijo le muestre que es capaz de controlar su tiempo y sus actividades en línea y dele progresivamente cada vez más privacidad a medida que se lo demuestre.

¿Qué puede decirle?

Cuando converse con adolescentes, escuche tanto como sea posible. Ellos saben qué les gustaría y cómo podría funcionar. Apóyelos cuando intenten hacer cosas nuevas y ofrézcales su ayuda cuando lo que hayan tratado de hacer no les salga bien. Esté disponible para orientarlos durante el proceso.

  • “Sé que hay muchas cosas que quieres hacer. ¿Qué ideas tienes para conseguir que todo te salga bien? Si no consigues que todo quede bien, ¿qué sería lo más importante para ti?” Trabajen juntos para identificar qué tipo de apoyo desea recibir su hijo de usted. ¿Sería útil que usted cronometrara el tiempo para que su hijo deje de jugar a determinada hora? ¿Debería poner a cargar su teléfono celular por las noches en la habitación donde usted duerme para que los mensajes de texto no despierten a su hijo? Diseñen el plan juntos.
  • “Pareciera que no te gusta tomar estas decisiones por tu cuenta. Quiero asegurarme de que estés seguro. ¿Cómo hacemos para que tú tengas algo de libertad y yo pueda estar tranquilo?” Compartan ideas sobre cómo su hijo puede demostrarle que está preparado para asumir más responsabilidad y pónganse de acuerdo en la manera como usted manejará la situaciones si sucede algo que demuestre que su hijo aún no se encuentra preparado.
  • “¿Alguna vez viste a alguien publicar algo que se volviera en su propia contra? ¿Puedes contármelo? ¿Cómo crees que debió haberlo manejado?” Hablar sobre temas como éste con referencia a otras personas puede ayudar a que a los adolescentes les resulte más fácil hacer preguntas y revelar información.
  • “Cuando publicas algo en Internet, recuerda que todo el mundo puede leerlo, incluso la persona con la que sales, tus maestros y hasta tu abuelita.” Háblele sobre el hecho de que, una vez que se han subido imágenes a la red, es muy difícil borrarlas de allí. Anímelos a preguntarse “¿Me gustaría que mi abuela viera esto?” antes de publicar algo en línea.